Los presos políticos del castrochavismo no pueden seguir siendo invisibles.

La judicialización de la persecución política es crimen, un concurso delictivo real integrado por delitos de falsificación material, falsedad ideológica, uso de instrumentos falsificados, acusación y denuncias falsas, consorcio delictivo, delitos contra la fe publica, prevaricatos, detenciones arbitrarias, tortura y mas. Todos estos delitos institucionalizados bajo el poder del Estado y apoyados en “leyes infames” (que violan los derechos humanos). Es “crímen de lesa humanidad” y “terrorismo de Estado”.

Dictaduras castrochavistas sin pueblo, economía, ni mitos: solo crimen.

La valentía del pueblo cubano movilizado desde el 11 de Julio 2021 ha desencadenado un proceso irreversible a la libertad y la democracia y empoderado a los pueblos oprimidos. Las dictaduras, con Cuba como jefe e integradas por Venezuela, Bolivia y Nicaragua, no tienen pueblo, no tienen economía, han perdido sus mitos y han quedado como grupo estructurado de delincuencia organizada transnacional.