Restituir la democracia es un derecho, no es golpe de estado

El último golpe de la dictadura es la "constituyente de Maduro", un desquiciado mecanismo fascista para suplantar definitivamente la voluntad del pueblo venezolano que ya sufre la intervención de su territorio y de su economía por el régimen castrista de Cuba

La dictadura castrista que oprime Venezuela y su ejecutor el dictador Nicolás Maduro, en el curso de su inevitable caída, ha tratado de presentarse como víctima de un “golpe de estado” frente a la movilización del pueblo dispuesto a recuperar su libertad. Cuando el gobierno viola a diario los derechos humanos de sus ciudadanos llevándolos a una crisis humanitaria, cuando se ha vulnerado toda la institucionalidad democrática y se impone un régimen intervencionista y tiránico, el pueblo no solo tiene el derecho, sino la obligación de recuperar su soberanía: la restitución de la democracia no es golpe de estado, es el ejercicio de un derecho fundamental.