Presidente Biden, por favor, no nos abandone.

La presencia de los EEUU en América ha sido por decisión propia o por demandársele, pero en conjunción con la cercanía, interés y valores políticos, económicos y comerciales, los últimos muchas veces individuales, pero con consecuencias en otros entornos, incluyendo el ejercicio del poder.
Luis Beltrán Guerra G.
Luis Beltrán Guerra
La presencia de los EEUU en América ha sido por decisión propia o por demandársele, pero en conjunción con la cercanía, interés y valores políticos, económicos y comerciales, los últimos muchas veces individuales, pero con consecuencias en otros entornos, incluyendo el ejercicio del poder.
El interés primordial sostiene la “always” cuestionadora izquierda, alrededor del capital centralizado y financiero, fusión del bancario y el industrial y monopolios, así como el reparto del mercado mundial y territorial. En el “Destino Manifiesto” el periodista L. O Sullivan (1845) afirma que “EEUU había recibido el mandato de la Providencia para extenderse por el mundo. Un árbol poseedor de la tierra y el aire para el crecimiento. Es cuando se produce “la anexión de Texas”, posibilidad, también, para Cuba, pero Espana no acepta la propuesta del Presidente James Knox Polk de adquirirla por $ 1 millón. Ello hubiese evitado la revolución castrista. Washington hoy ha entendido que conviene, más bien profundizar la libertad, democracia y derechos humanos.
Las Américas, Mr. Presidente, a pesar de las disquisiciones lingüísticas, es una sola. Comprende a los EEUU, América Central, México y los países suramericanos. Los tres últimos desde hace ya algún tiempo, “un volcán” que únicamente un país como el que usted preside puede impedir. Alli el ardor, la violencia, el ímpetu y la vehemencia se han alborotado. La mecha está lista faltando el tizón para encenderla.
Presidente, porque no nos explican cómo han hecho para que las actuaciones del poder público y ciudadano se adelanten con sujeción a un “Régimen Constitucional”, durante más de doscientos años. Es ello la fuente fundamental para el desarrollo, convivencia humana y convertirse en potencia mundial. Estarían dispuestos a recomendarnos el “jarabe” para observar las pautas de “La Ley de Leyes”, entre ellas, la separación entre los poderes ejecutivo, legislativo y judicial y el envidiable “Check and Balance” en procura del equilibrio para que “La Carta Magna” sea aplicada conforme a la gesta constituyente: “Nosotros, el pueblo de los Estados Unidos, a fin de formar una Unión más perfecta, establecer Justicia, asegurar la tranquilidad interior, proveer para la defensa común, promover el bienestar general y asegurar para nosotros y para nuestra prosperidad los beneficios de la libertad, establecemos y sancionamos esta Constitución…”. Esa sería una útil cooperación.
Lecciones concernientes a “la soberanía”, lógicamente, indispensables. Su titularidad, del pueblo, el ejercicio transferido, revocablemente, al Jefe de Estado, legisladores y jueces, máxima que demanda gran espíritu, convicción y amor a la Patria y a la democracia que la rige. Qué ha hecho su país, Presidente, para que no se convierta en anarquía. Puertas francas a quiénes se propongan ser ciudadanos y conduzcan a los reticentes. Acaso lo han logrado mediante la educación, el trabajo, la familia, el individualismo, el idioma, las religiones y la disposición policial y castrense, fuerza del orden necesaria para que se diga a la gente “el camino es este. No el otro”. Y que el imputado debe observar, pues de lo contrario se atendrá a las restricciones a su libertad, pero con la legitimación de que si son ilegales acude al juez, meritorio, capaz y honesto.
Es pertinente referirnos a las cercanas elecciones colombianas, que para el periodista Javier Lafuente puede ganar Gustavo Petro, exguerrillero del M19. También lo de Vilma Iris Peraza en comparsa con hondureños, guatemaltecos y salvadoreños engañados por un traficante de personas, recorrieron kilómetros buscando auxilio ante una combinación maléfica de la miseria y la violencia en sus países. Verdades lamentables en el burbujeo de las Américas, tan cercanas al país que usted honorablemente gobierna.
No sabemos si el mundo prosigue bajo el paraguas de “la guerra fría o caliente”, pero lo que se oye angustia hasta a los más pacientes. Para Norberto Emmerich, “el narcotráfico es, como los partidos, un actor político estratégico. También, “el ordenador de la criminalidad y delincuencia organizadas”. Se trata de los narcoestados, como hoy Venezuela, a pocas millas de Florida. Hay concordancia con el “Observatorio Político de América Latina y el Caribe”, el dinero de la droga financia campañas electorales y corrompe políticos, funcionarios y jueces. El orden institucional, adiciona, bajo modalidades diversas ligadas al tráfico de estupefacientes”. Se trata de narco democracias resultado de “la politización del narcotráfico”. La gobernabilidad y legitimidad de la democracia, críticas.
El positivismo, Presidente Biden, lucha para superar “racismo” y discriminación. Nelson Mandela luchó por la igualdad. “Nadie nace odiando a otra persona por el color de su piel, su origen o religión. Las personas deben aprender a odiar, y si pueden aprender a odiar, se les puede enseñar a amar”. Sin dudas, genialidad de un pincelado de negro.
Usted favorece sin dudas al fallo en Brown Vs Board of Education, contrario a la segregación en las escuelas. Y cuestiona, asimismo, “la displicencia” a la minoría discriminada. El rechazo al inmigrante centroamericano, de México y Suramérica, evidencia tan detestable comportamiento. Y mucho más, cuando es la pobreza lo que lleva a los expatriados a pagar al “pollero”, como Vilma Iris Peraza, para anotarse en la rifa por una mejor vida. Pues en las barriadas, favelas y rancherías, son además víctimas de los ofrecimientos pseudorevolucionarios y especulativos. Particularmente, los de aquellos líderes carismáticos, paternalistas y con rasgos autoritarios. La democracia demanda constante adecuación a las demandas de la sociedad y de sus falencias se aprovechan los especuladores.
Finalmente qué hacemos con la agenda (Asdrubal Aguiar) de “El Grupo de Puebla”, “Nuevo orden internacional, respeto a los valores nacionales, gobiernos sustentados por trabajadores, pequeña y mediana burguesía, empresarios nacionalistas, mujeres y jóvenes, etnias oprimidas y sectores desprotegidos, la definición del mercado por la sociedad y la participación del Estado en la economía, una democracia para la sociedad y el Estado, vigencia de las instancias electivas ante las no elegidas y combatir los planes de EEUU contra la Revolución Cubana”. ¿Presidente, será esta libreta tan compleja fuente del desastre en las américas?
El gobierno anterior creo expectativas. ¿Tendrá el actual otras prioridades”?
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