NUESTRA OPINIÓN – La crisis venezolana

Abril 24, 2017.

IID 

IID/21-17

Abril 24 de 2017

 NUESTRA OPINIÓN

L a c r i s i s v e n e z o l a n a

El Interamerican Institute for Democracy, en su misión de defender la democracia en nuestro hemisferio, no puede pasar por alto la crisis venezolana caracterizada por la lucha de los ciudadanos de ese país por rescatar su libertad mediante acciones legítimas.

Centenares de miles de venezolanos, amparados por sus derechos constitucionales, desde principios de abril se han manifestado en las calles de las principales ciudades del país, pese a la violencia desatada por las fuerzas represivas, actitud del oficialismo que pone en peligro la seguridad de civiles venezolanos y que ha afectado, incluso, a niños enfermos internados en hospitales de los que se han visto obligados a huir precipitadamente.

Hasta el momento de redactar el presente documento, han resultado muertos más de veinte ciudadanos, la mayor parte por armas de fuego, invariablemente empuñadas por miembros de la Guardia Nacional Bolivariana o por los colectivos paramilitares armados por el gobierno. De ahí que hagamos nuestras las palabras del Dr. Luis Almagro, Secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA): “Las recientes acciones del régimen de repartir armas a civiles e instarlos a la confrontación constituyen una acción represiva homicida que incita a la violencia“.

En efecto, es un acto totalmente imprudente el aumento de la Milicia Bolivariana a 500,000 civiles armados con fusiles y pertrechos de guerra, cuerpo que no tiene otro destino que la confrontación militar contra el pueblo venezolano.

¿Por qué este nuevo brote de violencia? Lo dejó muy claro la Conferencia Episcopal de Venezuela en un comunicado dado a conocer a fines de marzo, en uno de cuyos epígrafes se establece lo siguiente:

Más allá de las consideraciones jurídicas y constitucionales, la eliminación de la Asamblea Nacional, suplantándola por una representación de los poderes judicial y ejecutivo, es un desconocimiento absoluto de que la soberanía reside en el pueblo y de que a él le toca, en todo caso, dar su veredicto. Una nación sin parlamento es como un cuerpo sin alma. Está muerto y desaparece toda posibilidad de opinión divergente o contraria a quienes están en el poder. Se abre la puerta a la arbitrariedad, la corrupción y la persecución, un despeñadero hacia la dictadura siendo, como siempre, los más débiles y pobres de la sociedad los más perjudicados. Por estas razones, repetimos, esta distorsión es moralmente inaceptable”.

La ONU, por su parte, ha advertido las consecuencias que esta nueva crisis pudiera tener para la región. El viernes 21 de abril el vocero Stéphane Dujarric declaró que la organización está siguiendo de cerca la situación, ante la violencia y las muertes registradas y “también [están] preocupados por el impacto regional”.

En ese sentido, recordó que en los últimos años se ha visto un aumento sustancial en el número de venezolanos que solicitan asilo en varios países de la región. Miles de personas, debido a la violencia y a la falta de alimentos y medicinas, han huido rumbo a Colombia, Brasil, Argentina e incluso Guyana, sumándose al millón y medio de emigrantes y exiliados venezolanos refugiados en Estados Unidos, España, Panamá y República Dominicana.

Finalmente, el propósito de este documento es muy claro: reclamar la inmediata libertad de los presos políticos venezolanos y la celebración de comicios generales que pongan fin a esta crisis y devuelvan a la sociedad un clima de convivencia pacifica en el que sea posible restaurar la normalidad democrática.

Carlos Alberto Montaner            Carlos Sánchez Berzaín

     Presidente                                Director Ejecutivo

NUESTRA OPINION (VENEZUELA -ABRIL-2017)- (PDF)