Homenaje al Dr. Guillermo Lousteau Heguy.

17 de Mayo de 2016. Diputación

                                                                                    (17 de mayo de 2016, Diputación)

Excmo. Sr. Director de esta Real Academia Hispano Americana de las Ciencias, Artes y Letras

Excmas. e Ilmas. Autoridades

Excmos. e Ilmos. Sres. Académicos

Ilmo. Sr. D. Guillermo Lousteau Heguy

Señoras y Señores

Hasta muy pocos años después de cuando se conmemorara el Primer  Centenario de aquellas gloriosas  Cortes Generales y Extraordinarias que tuvieron lugar en nuestra ciudad desde 1811 a 1813, prácticamente todos los nuevos pueblos americanos tenían aquí aún representación consular, como es fácil recordar en una de las cuatro fachadas del monumento que en Cádiz se erigiera a su insigne hijo y Presidente que fuera del Poder Ejecutivo de la I República española, D. Emilio Castelar.

Siempre presente la República Argentina hasta hoy, año de gracia de dos mil dieciséis, en el que por su generosidad, mantiene en nuestra ciudad su Consulado General en la calle Rivadabia, precisamente en la finca donde falleciera el ilustre prócer  que a calle y casa da su nombre en memoria de aquel Presidente que acabó su vida precisamente aquí, lo cual hace que en Cádiz siga ondeando a nuestros vientos tantos y tantos años el pabellón argentino. Dicen que la Avenida bonaerense Presidente Rivadavia, que nace en la histórica Plaza de Mayo, es la más larga de la capital argentina y, aquí, lo que son los contrastes, da nombre a la calle que quizás sea la más corta de la ciudad de Cádiz, aunque también hay que decir en sus méritos, que da cara esa calle a una de nuestras plazas más preciadas, la Plaza de San Antonio, antigua Plaza de Armas, donde se encuentra con la calle Buenos Aires y a lo que fuera el Café de Apolo, “las Cortes chicas”, que en aquellos gloriosos años de la Constitución sirviera de centro de reunión y tertulias para los liberales constituyentes.

Igualmente Cádiz tiene el honor de albergar entre sus monumentos uno, de majestuoso porte, que recuerda la presencia entre nosotros del glorioso General San Martín, amén de que aquí, día por día, tenemos reflejados prácticamente cada día del año en las olas que llegan a nuestras orillas desde nuestra Bahía o desde la Mar Océana, la Mar del Poniente, así como en el cielo que a veces nos cubre con sus blancas nubes, esos bellos colores,  los colores blanco y celeste de su insignia nacional con un sol radiante y brillante como el que a los gaditanos nos acompaña cada día en su recorrido de nuestro levante local hacia La Caleta, el que marca el rumbo a las naves para todos los que quieran navegar hacia aquellas feraces tierras americanas.

Blanco, celeste y amarillo de sol son los colores a los que los gaditanos estamos tan acostumbrados de ver y tener tan presentes entre nosotros que, incluso pegadito muy cerca de aquí, a la salida de ese magnífico edificio en el que nos encontramos, antaño Aduana Real y sede que fuera de la Regencia durante aquellos años de Las Cortes, se topa con la Avenida de la República Argentina, ahí mismito, a nuestra vera.

Yo me eduqué en un colegio que también tenía en su bandera estos mismos colores, color de luz y esperanza, color de cielo y de mar, tal como rezaba su Himno, los colores que hoy acompañan en sus corazones a nuestro Recipiendario, el Ilustrísimo Sr. Dr. D. Guillermo Lousteau y Heguy.

Bienvenido sea nuestro nuevo Académico en esta ciudad que nació del hondón del Mar Mediterráneo gracias a aquellos valerosos navegantes fenicios, que con el transcurso del tiempo y los avatares de la política se hizo pocos siglos después  cartaginesa y, de inmediato, romana y que, tras el descubrimiento del Nuevo Mundo se tornó en entregada enamorada de todo lo que huela, suene y palpite como americano. Ésta es su casa y con mucho gusto se la volvemos a ofrecer como durante tantos años, en tantos viajes de ida y vuelta, se les ha venido ofreciendo a todos los argentinos y a todos los americanos y filipinos que a Cádiz fueron viniendo, como sabemos todos que tantos y tantos gaditanos y españoles que a la Argentina fueron y allí casa encontraron y, muchos de ellos, quedándose algunos en su hospitalaria nación tal como le pasara a nuestro insigne paisano y eminente músico, el compositor universal Manuel de Falla.

La Real Academia Hispano Americana de Ciencias, Artes y Letras es una Corporación de Derecho Público de ámbito nacional y dependencia orgánica del Ministerio de Asuntos Exteriores, con sede en Cádiz que, como saben todos ustedes, tiene como principal función, con fidelidad al objetivo fundacional que en 1909 le interesó S. M. El Rey D. Alfonso XIII, (q.S.G.g.), la promoción de los lazos culturales entre España y las naciones hermanas de Hispanoamérica.

Hoy vuelve a cumplirse uno de los hitos que en 1911 se le encomendara al recibir en su seno al Ilustrísimo Dr. D. Guillermo Lousteau Heguy.

Conozcamos mejor a nuestro Recipiendario.

El Dr. Lousteau, nació el 11 de septiembre de 1934 en la ciudad de Buenos Aires donde cursó sus estudios en el Liceo Naval Militar Guillermo Brown, graduándose en Derecho en 1960 por la Universidad de Buenos Aires en la que obtuvo su título de Doctor.

En su currículo universitario merece ser invocada su Licenciatura en Filosofía obtenida en la Facultad de Filosofía y Letras de la misma Universidad así como su Maestría en Derecho Corporativo recibida en la Universidad Católica Argentina, su paso por la Academia de Derecho Internacional y Derecho Comparado de la Universidad Metodista de Dallas del estado norteamericano de Tejas en 1965 o su estancia en la Universidad Nacional de Santiago de Chile durante los años 1961 y 1962.

Igualmente, más allá de la docencia, tuvo importantes cargos de responsabilidad universitaria como titular que fuera del Decanato de la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad John F. Kennedy de Buenos Aires, Rector de la Universidad argentina del Neuquén o su pertenencia al Consejo Directivo de la Facultad de Derecho de la tan citada Universidad de Buenos Aires, entre otros, y entre los que merecerían ser citados el Consejo Asesor del Multicultural Training de la Florida International University, el Consejo Académico de la Fundación del Banco de Boston al que pertenece o la dirección ejercida del Master en Ciencias Políticas de la citada Universidad Internacional de Florida.

Ha sido Profesor de Derecho Constitucional en la Universidad Católica Argentina y titular de Derecho Público en la Universidad de Buenos Aires así como de Historia de América en la del Salvador.

Además ha ejercido la docencia en la Pontificia de Salamanca donde impartiera sus conocimientos en el Master en Asesoramiento e Imagen y Consultoría Política y su carrera académica le ha llevado a ser Profesor invitado en las Universidades George Washington, Alcalá de Henares o la Católica de Chile. En 2005 creó y dirigió la primera Maestría en Ciencias Políticas dictada totalmente en español en la Universidad Internacional de Florida.

Autor de diversas publicaciones ha dictado alrededor de 300 conferencias entre los Estados Unidos de América, demás naciones hispanas del continente americano o en esta vieja Europa, y de entre sus trabajos editados merece la pena pararnos en algunos de ellos para conocimiento de todos ustedes, tal que:

“Los cimientos filosóficos del constitucionalismo americano”, IID Publishing House.

“Democracia y control de constitucionalidad”, Editorial Dunken, de Buenos Aires.

“El pensamiento político hispanoamericano” con singulares estudios en varios tomos sobre Francisco Suárez, Alberdi-Sarmiento, Donoso Cortés, Francisco de Vitoria, Rodó-Zorrilla de San Martín o Primo de Rivera, Editorial Depalma con el auspicio del Instituto de Cultura Hispánica de Madrid..

El Profesor Lousteau, además de su condición de Columnista del Diario Las Américas, de Miami,  es autor de otros numerosos trabajos, ensayos y artículos de notoria profundidad que han visto la luz en las más severas publicaciones del mundo del Derecho de entre los que destacaré algunos de ellos a título enunciativo comenzando en este “cursus laborum”  por los que se basan en estudios generalizados del pensamiento y de la política:

“Nuevos aportes para una bibliografía de la Revolución de Mayo” editado en la Revista de Estudios Americanos.

“Nueva visión de la emancipación hispanoamericana”, editado por la Embajada argentina en España.

“El nuevo sistema constitucional argentino”

“La revolución argentina”, Editorial de Palma

“The new constitutional Governement in Argentina”, en Cuadernos Hispanoamericanos de Estudios Políticos.

“Política y legislación Ultramarina en el Portugal africano”, en la Revista Jurisprudencia Argentina.

”Reading Locke: The difficulties of de Second Treatise”.

“The political Philosophy of Edmund Burke”

“Las dificultades del Segundo Tratado”, presentado a las I Jornadas de Filosofía Moderna celebradas en la Universidad de Buenos Aires.

O los que, impregnados en su natural condición de jurista, citaré como:

“Condena de intereses por litigar sin razón valedera”, La Ley.

“El nombramiento de jueces sin acuerdo previo”, íd.

“Aspectos constitucionales de la condena de intereses”, íd.

”La independencia del poder judicial”, El Cronista Comercial

Y, finalmente, que no por completar la total expansión de estas tareas suyas, recordar algunos de los que se refieren al mundo universitario y académico al que pertenece:

“Hacia la nueva Universidad”,  Neuquen 1968

“El rol de la Universidad en el desarrollo regional”, para la fundación Bariloche

En cuanto a su presencia en Asociaciones, Sociedades Institutos y Academias, el Ilustrísimo Sr. D. Guillermo Lousteau es miembro de diversas entidades corporativas tales como:

La Academia del Plata

La Asociación Argentina de Ciencias Políticas

La Asociación Americana de Ciencias Políticas

La Asociación Internacional de Ciencias Políticas

La Asociación Hispanoamericana de Historia

La Asociación de Estudios Latinoamericanos

La Sociedad Mont Pelerin

La Academia Paraguaya de la Historia

El Centro Cultural de Miami, del que es Presidente o

El Instituto Interamericano para la Democracia, del que ha sido igualmente Presidente y en la actualidad es miembro de su Consejo Consultivo y Director.

Naturalmente, dada su condición de jurista, pertenece al Colegio de Abogados de Buenos Aires así como a la Interamerican Bar Association donde fuera Presidente del Comité “Legal aspects of Development and Integration”.

En la vida pública ha sido Asesor del Ministro de Relaciones Exteriores y Culto de la República Argentina durante los años 1961 y 1962, fue Secretario de Turismo en su país entre los años 1981 y 1982, Jefe de la Delegación argentina a la Asamblea General de la Organización Mundial del Turismo y hoy pertenece al Círculo de Ex Ministros y Secretario del Poder Ejecutivo Nacional, actividad que, a lo que se ve, han heredado sus hijos Martín y Maria siendo el primero Diputado nacional y Ministro de Economía en el Gabinete de la Presidenta Fernández y, la segunda, Defensora Oficial del Ministerio Público de la ciudad de Buenos Aires.

Nuestro nuevo Académico se encuentra en posesión de diversas distinciones oficiales como la Medalla al Mérito Turístico, la  Gran Cruz de Isabel La Católica que le otorgara el Gobierno español, al tiempo que es Caballero de la Orden de Corpus Christi, de Toledo, Caballero de la Orden del Cardenal Cisneros y Miembro del Instituto de Cultura Hispánica.

Yo conocí al Dr. Lousteau hace ya algunos años cuando, siendo yo Primer Teniente de Alcalde de la ciudad o, quizás, actuando ya como Coordinador para la Oficina del Comisariado para el Bicentenario de la Constitución de 1812, vino desde Miami para acompañarnos en uno de Aquellos simposios que organizábamos con la Unión Latina en torno al constitucionalismo doceañista, una magnífica Institución a la que la crisis económica se llevó y que, al amparo de la Unesco en París, aglutinaba a tantos intelectuales movidos por un lengua de origen común, el latín y que sentían, debatían o concluían sus labores en torno a las ideas y a nuestros pueblos. En la Unión Latina nos encontrábamos lusoparlantes de Europa, África o América, al igual que francoparlantes de todos los continentes, rumanos o italianos y, por supuesto, los hispanoparlantes que, durante aquellos diez años previos a la magna celebración de 2012, convocó a un importante elenco de Profesores, Académicos, Politólogos o periodistas que, en la vieja lengua castellana, nos hablaron de la Constitución de 1812, de sus oportunidades, de sus valores y de sus influencias en todo el orbe y de , entre los cuales, destacó igualmente la presencia en Cádiz del Profesor Lousteau.

Dr. Guillermo Lousteau Heguy, hoy, como ayer, será un placer volver a oír entre nosotros una nueva intervención suya que nos dictará analizando, en esta sesión, “el devenir democrático en América.”.

Muchas gracias.