César Vidal analiza la España de hoy para el Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales

César Vidal, historiador, escritor y periodista, explica ante el CARI la trayectoria que ha seguido transición democrática
España, hoy: Sesión académica a cargo de César Vidal.

El historiador, escritor y periodista español César Vidal explicó en una Sesión Académica ante el Consejo Argentino para las Relaciones Internaciones la trayectoria histórica de una España que, tras superar el fin de dictadura de Francisco Franco y el paso a la democracia de forma relativamente ejemplar, ve agonizar ese régimen de transición en medio de una profunda crisis económica y comienza a ponerse en manos de agrupaciones políticas oportunistas y del extremismo de izquierdas.

El régimen de la transición es “fundamentalmente un pacto de élites”, que incluyó a las cúpulas económicas, las Fuerzas Armadas, la Iglesia Católica, y la monarquía. Esas élites fomentaron un entendimiento con las “élites del día siguiente”: partidos políticos, fuerzas sociales y sindicatos que aún existían sólo en papel. Vidal explica que el Estado de las Autonomías se diseñó para evitar las tensiones secesionistas de una parte de la población, especialmente en el País Vasco, pero también con el propósito de crear un sistema clientelar en el que estas nuevas élites consiguieran “colocarse” como parte de la burocracia estatal.

El régimen del 78 funciona de manera “casi ejemplar” hasta fines de los años 80: las instituciones comienzan a operar razonablemente bien, las izquierdas radicales se civilizan y se propicia la alternabilidad en el poder, sin transiciones cruentas entre legislaturas de izquierdas y de derechas. Pero al mismo tiempo, durante el gobierno de Felipe González, el sistema autonómico fomentó el sobredimensionamiento de Estado español hasta ser un organismo elefantiásico, de altísimo gasto público y corrupción, que comenzó a deteriorar seriamente la economía nacional.

El gobierno de José María Aznar, sucesor de González en la Presidencia del Gobierno, intentó corregir el exceso de gasto público y disminuyó la presión fiscal, y consiguió llegar al pleno empleo. Bajo la administración de Aznar, España experimentó un crecimiento económico significativo y el incremento del consumo, lo que favoreció que un “círculo virtuoso” de mayor ingreso para la nación.

Todo parecía indicar que Mariano Rajoy Brey le sucedería ganando sin dificultades la contienda electoral de marzo de 2004. Los atentados terroristas del 11 de marzo dan un vuelco a la opinión pública y cambian el trayecto ascendente de la economía española al entregarle las elecciones a José Luis Rodríguez Zapatero, un político con poca experiencia de gestión que tenía en mente acabar con el pacto de élites que había mantenido estable a la democracia española. El propósito de Zapatero, relata Vidal, es aliarse con fuerzas nacionalistas regionales para impedir el acceso al poder del principal partido de derechas, el Partido Popular. Con esto comienza la erosión del régimen constitucional.

El estatuto catalán es la mayor muestra de esta erosión. Explica Vidal que el nacionalismo catalán explota el pacto con Zapatero para obtener de parte del Estado una mayor financiación que permita mantener el exorbitante gasto del gobierno de Cataluña, que mantiene incluso “embajadas” fuera de España, aún a costa de las autonomías más débiles.

España entra en crisis económica en 2007, antes que el resto del mundo. La crisis garantiza la victoria electoral de Mariano Rajoy, líder de la derecha, pero éste decide no cambiar el curso de la economía española permitiendo que se mantenga el excesivo gasto público, la sobredimensión del Estado, el desempleo y las constantes alzas en los impuestos. La incapacidad para afrontar la crisis de forma decidida desgasta aún más la imagen del Partido Popular.

En las recientes elecciones parlamentarias de diciembre, ninguno de los dos grandes partidos obtuvo una mayoría que permitiera formar gobierno. Vidal opina que en estas circunstancias, la única salida razonable era que el Partido Socialista Obrero Español y el Partido Popular formaran un gobierno de coalición izquierda-derecha, como se ha hecho en el pasado en Alemania e Israel. La incapacidad de formar gobierno obliga a realizar nuevas elecciones en Junio de este año, tras las cuales se formaría el nuevo gobierno, en el mejor de los casos, en noviembre de 2016. Entretanto, la extrema izquierda Podemos y Ciudadanos, un partido de centro-derecha “de políticas disparatadas”, siguen concentrando el descontento por la erosión de los dos partidos que dieron estabilidad al sistema político español desde la transición.

No existe un plan de futuro para España, asegura César Vidal. “El sistema tal como existe ahora está muerto”, pero posiblemente las élites españolas tardarán años en enterrarlo. “No hay un plan para enfrentar la secesión de Cataluña. No existe tampoco un plan para formar una gran coalición”. Las cuatro principales fuerzas políticas españolas, PP, PSOE, Podemos y Ciudadanos, cuentan con una subida de impuestos para enfrentar la crisis, pero ninguna de ellas considera siquiera recortar el gasto o disminuir el desproporcionado tamaño del Estado de las Autonomías.

“Lo que va a suceder en España es una gran incógnita el día de hoy”, concluyó Vidal, recordando el análisis “muy realista” de un economista con el que mantiene amistad y que asegura que el único horizonte que tiene España es el default de su deuda, y una larga crisis que “puede durar 20 o 30 años más”.