Comienzan “dos semanas cruciales” para Rousseff y Lula da Silva

Presuntamente implicados en la corrupción rampante en Petrobras y en la manipulación fiscal para esconder un déficit presupuestario, Dilma Rousseff y Lula Da Silva buscan apoyos para evitar la destitución de la Presidenta.

El abogado general del gobierno de Dilma Rousseff, José Eduardo Cardozo, presentó ayer los argumentos finales de su defensa ante la comisión parlamentaria que evalúa el pedido de juicio para destituir a la mandataria, en el inicio de dos semanas cruciales en la batalla de la presidenta por conservar su mandato.

Cardozo presentó la defensa de la mandataria ante la comisión de la cámara baja del Congreso que evalúa si Rousseff violó las leyes fiscales del país para esconder un déficit presupuestario.

El abogado dijo que le demostrará a la comisión que los procedimientos contra Rousseff son “completamente infundados”. Indicó que se debe demostrar que la presidenta cometió un crimen para que sea destituida y subrayó que Rousseff no ha cometido ni un delito.

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La comisión abrirá después cinco sesiones de debate antes de votar su parecer, no vinculante, alrededor del 11 de abril.

La responsabilidad pasará entonces al plenario de la Cámara de Diputados, que votará días después si envía o no el pedido de juicio político al Senado. Para que el proceso continúe es necesario el apoyo de dos tercios de los diputados, 342 votos, de lo contrario será archivado.

Eso significa que Rousseff, cuyo principal aliado de la coalición de Gobierno –el poderoso PMDB del vicepresidente Michel Temer– se unió la semana pasada a la oposición, puede tener apenas días para captar votos y salvar su mandato.

En plena negociación en los bastidores políticos, se espera que la presidenta anuncie una reforma ministerial y de otros cargos a cambio de apoyos en el Congreso.

Además, el Supremo Tribunal Federal (STF) podría pronunciarse en breve sobre si autoriza el polémico nombramiento del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva como jefe de su gabinete.

El exgobernante es crucial para movilizar las bases izquierdistas y como negociador de una coalición anti-impeachment, pero su entrada en el Gobierno fue bloqueada por el STF después de que la oposición denunciara que intentaba obtener así inmunidad para evitar ser detenido en el marco de una investigación por corrupción vinculada al caso Petrobras.

En un mitin el pasado sábado en el noreste de Brasil, bastión histórico del Partido de los Trabajadores, Lula dijo que la decisión podría conocerse el próximo jueves.

“Esta semana será cuando ambos lados jugarán todas sus cartas con fuerza y harán sus movimientos”, valoró Gabriel Petrus, analista de la consultora Barral M Jorge Associados.

“La próxima semana veremos el resultado final de esta batalla”, afirmó.

Los opositores a Rousseff necesitan los votos de dos tercios de los 513 diputados para llevar el procedimiento de impugnación hasta el Senado. La mandataria, que requiere de 171 votos o abstenciones para bloquear el proceso, sigue tejiendo alianzas para salvar su mandato, mientras su gobierno denunciaba un “deseo de venganza” de Eduardo Cunha, presidente de la Cámara de Diputados. (I)