Brasil: Jair Bolsonaro versus Sergio Moro

La relación entre ambas figuras centrales de la política brasileña es muy tensa con increpaciones mutuas e insultos de parte de Bolsonaro llamando a Moro un Judas, un ser vanidoso y deshonesto mientras que Moro responde con acciones judiciales en su contra. El hecho político concreto es que las acusaciones de Moro están ya siendo investigadas por la Justica y  bien podrían llevar a un impeachment de Bolsonaro. Mientras tanto la posición del juez Sergio Moro gana día a día convirtiéndose en figura clave de una nueva política en el Brasil.
José Antonio Friedl Zapata

Brasil: Jair Bolsonaro versus Sergio Moro

José Antonio Friedl Zapata

En medio de una profunda crisis política, social, económica, sanitaria, llevada a extremo por la irrupción de la terrible pandemia china del COVID-19, las estructuras mismas de la democracia brasileña están enfrentando un desafío colosal ¿Logrará la democracia más grande de nuestro continente resolver exitosamente este debacle y titularse finalmente como una democracia sólida en el club  de países del mundo occidental, o sucumbirá en un mar que enfrenta las características de una tormenta perfecta?

Tiempos más que difíciles, con un presidente  que ha mostrado grandes logros en temas tan importantes para el país como la economía, el desempleo, la seguridad pública, pero que no se destaca por sus dotes de estadista, que es impulsivo, ofensivo, y poco paciente.

Jair Bolsonaro se aferra al modelo sueco y está decididamente contra las cuarentenas masivas,  enfrentado justamente  por este motivo con la mayoría de los gobernadores de su país. Alienta a volver al trabajo para salvar la economía, bajo el argumento que el desempleo mata tanto como el virus. “Esta historia del lockdown es un fracaso que va a quebrar al Brasil.  Seremos un país de miserables, hay que enfrentar el virus  con coraje, morirán muchos, lamento, lamento, pero morirán más destrozados por hambre, la miseria y la  falta de empleo”.

Llama enormemente la atención que estos polémicos, provocadores  mensajes de Bolsonaro se vean corroborados en estos días justamente por la UNICEF, en boca  del director ejecutivo de ese organismo  para el Reino Unido, Sacha Deshmulch, que advierte que el encierro obligatorio podría matar a más niños que el coronavirus. La cifra podría llegar hasta los 1,2 millones de víctimas por causas prevenibles en los próximos seis meses en todo el mundo, especialmente en los países en desarrollo. Las tasas de mortalidad infantil podrían aumentar hasta en un 45%.

A toda esta compleja situación a la que se enfrenta el gobierno de Jair Bolsonaro, que amenaza no sólo la estabilidad de su gobierno, sino su propia permanencia en el poder, se suma la inesperada ruptura con su ministro y apoyo invalorable, la del famoso juez brasileño Sergio Moro, quien fuera figura fundamental para obtener la presidencia del país. Moro renunció el 24 de abril pasado como super ministro de Justicia y Seguridad Pública acusando a Bolsonaro de falsedad ideológica, obstrucción de la justicia, corrupción pasiva e interferencia política en la lucha contra la corrupción.

Criticó duramente a Bolsonaro por haber cesado en su cargo al jefe de la policía federal, persona de toda confianza de Moro, supuestamente para controlar las investigaciones en curso contra miembros del llamado “Clan Bolsonaro”, que incluye a sus hijos, Flavio, Carlos y Eduardo, hecho que molestó enormemente a Moro, quien fiel a su trayectoria de juez implacable comentó al respecto: “La interferencia política puede llevar a relaciones impropias entre el Director de la Policía Federal y el Presidente de la República.”

La relación entre ambas figuras centrales de la política brasileña es muy tensa con increpaciones mutuas e insultos de parte de Bolsonaro llamando a Moro un Judas, un ser vanidoso y deshonesto mientras que Moro responde con acciones judiciales en su contra. El hecho político concreto es que las acusaciones de Moro están ya siendo investigadas por la Justica y  bien podrían llevar a un impeachment de Bolsonaro.

Mientras tanto la posición del juez Sergio Moro gana día a día convirtiéndose en figura clave de una nueva política en el Brasil. Hace tiempo ya que es la personalidad pública más destacada y admirada en el Brasil.   Le llueven elogios dentro de su país y del exterior. Moro cuenta con una brillante carrera desde sus inicios como magistrado en su ciudad natal de Curitiba. En el espectacular proceso Lava Jato logró la valiente hazaña de llevar a prisión a 165 prominentes políticos y empresarios, totalizando condenas por 2200 años en un proceso que el propio Ministerio de Justicia de los EE.UU. considerara “como el mayor y más exitoso de todos los procesos contra la corrupción conocidos en el mundo.”

Todo esto nos lleva a pensar muy en serio que Brasil ya tenga un fuerte candidato para las próximas elecciones del 2022. A pesar que Moro aún no quiere admitirlo públicamente que aspira a candidatearse al Planalto, hay ya todo un movimiento en su entorno que lo está presionando para que se decida y comience con la campaña. Familiares, amigos importantes, políticos, personalidades del mundo judicial están tratando de convencerlo, más y más. Todo esto nos lleva a considerar muy en serio que Brasil  ya tenga un fuerte candidato para las próximas elecciones del año 2022.

En los despachos y escritorios de Moro a través de su larga carrera no dejan de estar siempre  presentes dos estatuillas: una, la de Sherlock Holmes y la otra la de Ruy  Barbosa de Oliveira (1849 – 1923), un héroe de las libertades civiles  en el Brasil, político, jurista, escritor, cuyo axioma más conocido ha sido: “La peor de las democracias es mil veces preferible a la mejor de las dictaduras”.

Politólogo – Latinoamericanista – Periodista independiente. Autor de varios libros con temática latinoamericana

“Las opiniones aquí publicadas son responsabilidad absoluta de su autor”