Bienvenida a Oscar García Mendoza

Un porcentaje grande de nuestras sociedades sostenía las ideas equivocadas y por varias generaciones hemos perdido el sentido de la orientación. Eso es lo que hay que recuperar. Bienvenido, pues, Oscar García Mendoza a esta casa, que ya es la suya y de todos los venezolanos dispuestos a luchar en el terreno de las ideas por la libertad.

Oscar García Mendoza

Con un enorme entusiasmo, el Interamerican Institute for Democracy le da la bienvenida a su dirección a D. Oscar García Mendoza, un ilustre venezolano del sector financiero que en su país estuvo muy vinculado a CEDICE, un extraordinario thinktank cuyas siglas se refieren al “Centro de Divulgación del Conocimiento Económico para la Libertad”.

Friedrich von Hayek afirmaba que la única forma de cambiar el curso de una sociedad  era cambiar las ideas vigentes en ese particular universo.

Tenía razón. Es lo que CEDICE trata de hacer en la Venezuela de hoy, contra viento y marea, y lo que nosotros intentamos llevar a cabo en nuestro Instituto.

Si no cambiamos las percepciones sobre cómo se crea, se destruye o se conserva la riqueza estamos liquidados.

Si no explicamos por qué hay 20 o 30 naciones que son el destino preferido de los emigrantes de todo el mundo, porque en ellas es posible soñar con un mejor futuro y obtenerlo mediante el trabajo intenso, no podremos salir adelante.

Si Cuba primero, y Venezuela varias décadas más tarde, se hundieron en el totalitarismo y la improductividad, es porque el conjunto de la sociedad sostenía ideas erróneas. Eso es lo que hay que cambiar.

Creíamos que la felicidad y la justicia social nos llegarían de la mano de unos revolucionarios abnegados y no de la callada labor de las instituciones de derecho.

Tampoco entendíamos el rol de la República, una delicada trama, absolutamente artificial, que depende de nuestro compromiso con el cumplimiento de la ley.

Y mucho menos comprendíamos que las naciones exitosas son aquellas que colocan al individuo como objeto de sus mayores devociones y subordinan a él y a las familias los grandes esfuerzos colectivo.

Un porcentaje grande de nuestras sociedades sostenía las ideas equivocadas y por varias generaciones hemos perdido el sentido de la orientación.

Eso es lo que hay que recuperar. Bienvenido, pues, Oscar García Mendoza a esta casa, que ya es la suya y de todos los venezolanos dispuestos a luchar en el terreno de las ideas por la libertad.

*Las opiniones aquí publicadas son responsabilidad absoluta de su autor*