Bernie Sanders y Cuba

Es incomprensible que después de los más de 100 millones de muertos causados por el comunismo, los enormes perjuicios causados a la humanidad y el rotundo fracaso económico del modelo socialista, hayan personas como el senador Bernie Sanders que defienden proyectos parecidos o similares, al de la extinta Unión Soviética y Cuba. El apóstol cubano José Martí escribió, “La ignorancia mata a los pueblos”. El premier británico Winston Churchill dijo, “El vicio inherente al capitalismo es el desigual reparto de la riqueza; la virtud inherente al socialismo es el equitativo reparto de la miseria”. El señor Sanders tiene todo el derecho a pensar y expresarse como dictan sus convicciones, pero aquellos que no piensan como él tienen el deber de exponer sus puntos de vistas. Callar no es una solución, la complicidad del silencio no ayuda a resolver los problemas ni a aclarar entuertos.
Pedro Corzo

Bernie Sanders y Cuba

Pedro Corzo

Es incomprensible que después de los más de 100 millones de muertos causados por el comunismo, los enormes perjuicios causados a la humanidad y el rotundo fracaso económico del modelo socialista, hayan personas como el senador Bernie Sanders que defienden proyectos parecidos o similares, al de la extinta Unión Soviética y Cuba.

Sería conveniente que el señor Sanders y todos los que piensan como él, estudien detenidamente el proceso cubano y venezolano. Leyeran la prensa oficialista del régimen para que aprecien cuantas veces Fidel Castro, el mismo que hundió el Remolcador 13 de Marzo y la embarcación XX Aniversario, causando la muerte de decenas de personas, afirmó en 1987, 18 años después de conquistar el poder por medio de las armas, ¡Ahora sí vamos a construir el socialismo!

El apóstol cubano José Martí escribió, “La ignorancia mata a los pueblos”, expresión que se ajusta perfectamente al comentario del senador Sanders que fue injusto cuando comentó que simplemente en Cuba no todo estaba mal.

No mal, senador, deplorable, al extremo que el difunto dictador Castro expresó en 2010, “el modelo cubano no nos sirve ni a nosotros”. Una realidad previamente comprobada con la caída del bloque soviético no por los misiles del capitalismo sino por consunción, las innumerables miserias del sistema lo agotaron. Es un modelo inviable porque son regímenes contrarios a la naturaleza humana.

La alfabetización en Cuba fue parte esencial del programa de adoctrinamiento del totalitarismo. Cierto que el 23% de la población era analfabeta, pero para resolver esa angustiante situación no era forzoso provocar la salida de la Isla de 1,654,684 personas, el encarcelamiento por motivos políticos de más de medio millón de ciudadanos, y la muerte por fusilamientos, en combate y ahogados en el mar, de decenas de miles de cubanos. Tampoco era necesario destruir la economía de un país en crecimiento y menos aún arruinar los cimientos culturales y morales de la nación.

Los derechos humanos no deben ser considerados desde una óptica política o ideológica, pero inexorablemente cuando las propuestas extremistas llegan al poder, fascistas o socialistas, esos derechos son conculcados de forma institucional y permanente.

Los proyectos ideológicos tienden a sistematizar métodos de coerción para lograr sus objetivos afectando gravemente a la ciudadanía, por eso la expresión de que de “buenas intenciones está empedrado el camino del infierno”, se ajusta perfectamente a quienes ven la justicia social desde una óptica igualitarista, razón por la cual el premier británico Winston Churchill dijo, “El vicio inherente al capitalismo es el desigual reparto de la riqueza; la virtud inherente al socialismo es el equitativo reparto de la miseria”.

Sin embargo, lo más nefasto no son los decires de esos políticos y personalidades sociales, sino la conducta de una mayoría ciudadana que acata ciegamente cualquier propuesta, por irracional o desinformada, cuando proviene de una personalidad pública de su agrado, particularmente si este promete el paraíso en la tierra a costa de terceros.

El señor Sanders tiene todo el derecho a pensar y expresarse como dictan sus convicciones, pero aquellos que no piensan como él tienen el deber de exponer sus puntos de vistas. Callar no es una solución, la complicidad del silencio no ayuda a resolver los problemas ni a aclarar entuertos.

Es conveniente destacar que en Cuba no rige un régimen autoritario como denunció el senador Sanders. En Cuba hay una dictadura totalitaria que controla de forma absoluta los bienes y vida de sus ciudadanos, es un régimen similar al de Corea del Norte del cual muy sabiamente marca distancia el aspirante a la candidatura presidencial.

Los pueblos de Cuba, Venezuela y Nicaragua confrontan problemas más agudos y profundos que la desigual distribución de las riquezas. Los ciudadanos de esos países no tienen derechos ni pueden disfrutar de libertades públicas, la razón por la cual abandonan sus países como dijera Vladimir Lenin, “botan con los pies”.

Es muy cierto que la Revolución Cubana es bien profunda, tan profunda que el país en pleno está devastado y 61 años después del triunfo insurreccional se ha transformado en un estado mendigo que sobrevive gracias a la caridad de sus propios enemigos.

Publicado en elnuevoherald.com el 18 de marzo, 2020

“Las opiniones aqui publicadas son responsabilidad absoluta de su autor”

Periodista de Radio Martí. Twitter: @PedroCorzo43.