Maria Fernanda Egas

¡Es Cuba, beibi!

A invasão de um país a outro justifica plenamente uma intervenção armada para livrar uma nação de uma força de ocupação estrangeira. Hoje a Venezuela é invadida por Cuba, e a comunidade internacional é dispensada pela falsa soberania e princípios de não-interferência. Há uma ampla evidência de que há uma força de ocupação estrangeira no território venezuelano. É tempo para o fim da impunidade em que os ditadores Cuban vivem. ” Pode amadurecer e a força de ocupação cubana ser derrubado sem intervenção armada?

Acoger inmigrantes, ¿obligación o favor?

Siempre he defendido políticas de inmigración abierta siguiendo principios libertarios de compromiso con la igualdad moral de las personas y un respeto supremo por la dignidad y derechos del individuo. Sin embargo, he definido cuidadosamente inmigración abierta como el derecho de las personas circunscrito a libertad de movimiento y entrar a un país por puntos de control establecidos donde se realicen  escrutinios para proteger a la nación de enfermedades, enemigos y criminalidad. Las personas tienen derecho a poner un pie delante de otro, pero las fronteras significan algo.

El efecto Lotus de los colectivistas

Los científicos se refieren al efecto Lotus como la propiedad de auto-limpiarse producto de ultra hidrofobia, donde las partículas de mugre son capturadas por goticas de agua debido a la arquitectura nanoscópica de las hojas de loto. Los colectivistas parecen haber desarrollado su propio efecto Lotus que auto purifica la asesina historia de su ideología. Nada se les pega.

El hardware y software del desarrollo latinoamericano

La gran pregunta es, ¿hasta que punto las actitudes culturales y creencias diseñan el entorno de negocios en América Latina? ¿Cuál es, si existe, el vínculo entre cultura y desarrollo económico? Debo señalar que muchos economistas no están convencidos de un fuerte vínculo entre valores culturales y desarrollo económico. Para esos economistas lo importante es el “hardware” de políticas conducentes al desarrollo económico y no el “software” cultural. Por otro lado, quienes defienden el “software” también señalan ejemplos que substancian el papel de la cultura. En países multiculturales, bajo el mismo entorno económico, encontramos que algunos grupos étnicos se desempeñan mejor que otros. Esas percepciones hay que reemplazarlas por valores que incrementen productividad, tales como: el capitalismo es bueno, la innovación es buena, invertir en capacidades y tecnología es bueno, etc. En otras palabras, se necesita un cambio de cultura económica. “La verdad fundamental conservadora es que la cultura, no la política, determina el éxito de una sociedad. La verdad fundamental liberal es que la política puede cambiar una cultura y salvarla de sí misma”.

El dogma de Montaigne

Michel de Montaigne (1533-1592), que concibió el ensayo como género literario, fue uno de los más eruditos y escépticos filósofos humanistas del siglo 16. Personificó el espíritu del Renacimiento francés de abrazar dudas sin reservas. Montaigne señala que “…solamente es posible lograr algún beneficio a expensas de otros…”. O como algunos lo interpretan, “La pobreza de los pobres se debe a la riqueza de los ricos”. El dogma de Montaigne no reconoce que la pobreza es el resultado de no producir riqueza. El erróneo dogma de Montaigne ha desviado la atención de gobiernos hacia inefectivas “guerras contra la pobreza” y políticas de redistribución de riquezas más que a estrategias para promover adquisición de riquezas. Si las naciones desean reducir pobreza, deben abandonar el dañino dogma de Montaigne y abrazar apasionadamente la libertad de los ciudadanos para crear y mantener riquezas.