Analizan en Miami la crisis sociopolítica en Venezuela

"La crisis venezolana no es un fenómeno de un día ni de unos meses atrás. Nace en el momento en que se quiebran los elementos que sostienen la democracia", destacó en el debate el politólogo boliviano Carlos Sánchez Berzaín

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“En Venezuela no existe una crisis entre venezolanos. Lo que se disputa allí es una batalla entre dos Américas, una América democrática y otra América dictatorial, castrista”, dijo el abogado y politólogo boliviano Carlos Sánchez Berzaín en el foro “Crisis en Venezuela, los desenlaces posibles”, que tuvo lugar este jueves 27 de abril en el Interamerican Institute for Democracy (IID), con sede en Miami.

Berzaín, director ejecutivo del IID, insistió en analizar la crisis en Venezuela no como un problema únicamente de los venezolanos sino como un problema regional, “un problema de las Américas”, acentuó el autor del libro “Las dos Américas, democracia y dictadura”, volumen donde recoge una buena parte de sus columnas publicadas en Diario Las Américas y que constituye una radiografía de la gestación, desarrollo y crisis del llamado socialismo del siglo XXI.

“La crisis venezolana no es un fenómeno de un día ni de unos meses atrás. Nace en el momento en que se quiebran los elementos que sostienen la democracia. Mucha gente tiene opiniones de cuándo exactamente surgió, pero lo que está claro es que ocurrió hace mucho, cuando gobernaba Hugo Chávez, y en su afán de estabilidad, decidió abrazar como socio a la dictadura más antigua de la región, el castrismo”, destacó.

El agudo analista recordó que Chávez le entregó al castrismo el dinero de los recursos venezolanos “para recrear conjuntamente lo que había sido el sueño foquista de los años sesenta de Fidel Castro, que era expandir el socialismo en las Américas. En los sesenta trató de hacerlo mediante la lucha armada, con guerrillas rurales y urbanas, y llenó de sangre y confrontación la América Latina. Así que Castro vio en Chávez la posibilidad de su anhelo de expansión a través de un mecanismo diferente, guiado por el dinero, por el poder económico que le brindaba la Venezuela chavista, basándose en la simulación de democracia a través de elecciones”.

El experimentado abogado constitucionalista, explicó cómo lo primero que el binomio Castro-Chávez transformó en Venezuela fue la Constitución, “a través de reformas de todo tipo” con el único objetivo de ir reduciendo cada vez más el margen de la democracia. Y así “empieza a desaparecer al respeto de los derechos y las libertades, empieza a desaparecer la división e independencia de los poderes públicos, desaparece el estado de derecho porque la ley ya no rige en sí misma sino que hay una voluntad superior, que es la voluntad del dictador Chávez”, enfatizó Berzaín.

El también político, que varias veces desempañara cargos de ministro en su país antes de exiliarse en Estados Unidos, alertó que Cuba y otros países de la región apoyan los crímenes y la ausencia de democracia en Venezuela porque esa nación es “la caja fuerte del castrismo” y “el país más importante que mantiene las llamadas dictaduras del socialismo del siglo XXI, integradas además por Bolivia, Ecuador y Nicaragua, y apoyadas por otros países del Petrocaribe”. De ahí que harán todo lo posible para que Nicolás Maduro siga en el poder.

En el evento participaron otros tres ponentes: el reconocido escritor, periodista y analista cubano Carlos Alberto Montaner, la periodista y profesora venezolana María Teresa Romero, y el abogado y político venezolano Luis Beltrán Guerra. Todos, desde sus perspectivas personales, diversas experiencias y zonas de estudio de la realidad regional, analizaron la terrible situación sociopolítica que viven hoy los venezolanos y algunas de sus posibles salidas.

Carlos Alberto Montaner, presidente del IID, leyó una excelente ponencia, mezcla de análisis, historia y literatura, titulada “Castro y Chávez, las delirantes relaciones entre Cuba y Venezuela”, donde comenzó narrando cómo sus amigos venezolanos Sofía Imbert y Carlos Rangel, le llevaron a conocer a Rómulo Betancourt, “una figura mítica a la que le estaba especialmente agradecido”, reveló el intelectual cubano, quien compartió en detalle con los asistentes al foro el testimonio de su encuentro con el político y periodista, presidente de Venezuela en dos periodos, interino entre 1945 y 1948, y constitucional entre 1959 y 1964, y a quien Fidel Castro trató de captar para sus macabros planes. Pasaje que el propio Betancourt le contó a Montaner hace más de cuarenta años.

A la pregunta de qué pasaría en Cuba si el régimen dictatorial venezolano cae, Montaner contestó que “las consecuencias económicas serán terribles, se reducirán aún más las mínimas capacidades adquisitivas de los cubanos, volverán las restricciones alimentarias y los apagones y el país estará como ya lo estuvo en la primera mitad de los años noventa, cuando desapareció la URSS y Cuba perdió súbitamente el mercado artificial pero obligado de Europa del Este. Sin embargo las peores consecuencias serán de carácter político”, aseguró el analista, cuyas columnas de opinión son seguidas por millones de lectores desde hace varias décadas.

“Estoy convencida de que estamos en el desenlace del régimen dictatorial de Venezuela”, aseveró María Teresa Romero, pero reconoció no estar segura de cuánto tiempo más deberán esperar los venezolanos para realmente recobrar su democracia. “Puede tomar quizás días, quizás semanas o meses”, apuntó la doctora en Ciencias Políticas, especializada en política internacional.

“Es imposible saber cuál va a ser la salida, ni cuánto exactamente va a tomar llegar a ella. Pero lo que no creo es que este proceso desenlace se paralice. Al régimen sólo le queda emplear la represión, pero mientras más usan todos los mecanismos de represión, la gente se molesta aún más. Hay una toma de consciencia en Venezuela y también hay hambre. Así que alguna salida habrá para empujar todo esto”, manifestó ante un auditorio que se expresó deseoso de ver cuánto antes el epílogo de la dictadura que azota al país sudamericano.

“Creo que la salida más probable sea las elecciones generales. El madurismo no tiene gente, no tiene milicia. Los colectivos son grupos paramilitares, pero milicias no tiene, y hasta las personas que trabajan para organismos públicos ya no quieren ir a las marchas oficialistas”, aseguró Romero.

Por su parte Luis Beltrán Guerra, Doctor en Ciencias Jurídicas por la Universidad de Harvard, habló de la importancia de que las nuevas generaciones, en especial los estudiantes, lean y estudien para que entiendan las razones por las cuales se han instalado en la región todos los gobiernos autoritarios responsables de la crisis que tiene en Venezuela su mayor intensidad.

El foro “Crisis en Venezuela, los desenlaces posibles” puede ser consultado íntegramente en el sitio web del Interamerican Institute for Democracy: https://www.intdemocratic.org/en/

Publicado por Diario las Américas el jueves 27 de abril, 2017. 

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