¿Cómo salimos de Daniel Ortega?

Repito la pregunta: ¿cómo salimos de Daniel Ortega? Tal vez es más sencillo de lo que parece: oponiéndole los diversos grupos liberales y conservadores del país, previamente unificados. De la misma manera que se salió en 1990, utilizando a doña Violeta Chamorro como estandarte. Enfrentando a Daniel a los factores realmente democráticos y pacíficos de la nación. Entre pitos y flautas son, al menos, un 56% del electorado. Cuando los liberales perdieron contra Ortega es porque fueron divididos a las elecciones.

Las democracias deben reconocer a Cuba como Estado terrorista.

La naturaleza del régimen de Cuba ha sido precisada por la Organización de Estados Americanos (OEA) -Secretario General Luis Almagro- reconociendo que “la dictadura de la Habana aplica el terrorismo de estado contra sus ciudadanos”. Con pruebas actuales de la reincidencia del régimen que durante 62 años “ejecuta actos de violencia para infundir terror” interna e internacionalmente, el mensaje “es hora que la democracia retorne a Cuba” urge a los gobiernos democráticos reconocer a Cuba como “estado terrorista”.

Granma miente sistemáticamente.

La película Plantados no miente. Sus escenas reproducen sucesos ocurridos en diferentes prisiones de la Isla bajo el castrismo, a través de los largos años de condena de quienes prestaron sus vivencias para que fueran recogidas fílmicamente por Lilo Vilaplana, un creador que, junto a su talento, tiene el privilegio de ser un hombre libre porque rompió con las ataduras de un gobierno que ha destruidos muchos de los valores fundamentales de la nación cubana.