El peligroso precedente de encubrir el fraude electoral en Bolivia

Las elecciones generales del 18 de Octubre en Bolivia han sido realizadas con “fraude sistémico y fraude fáctico”, doble fraude electoral que está siendo encubierto por autoridades bolivianas y cuanto menos ignorado por organismos internacionales y gobiernos democráticos, mientras se apura la posesión de candidatos sin legitimidad y con legalidad cuestionada. Elecciones sin que existan los elementos esenciales de la democracia y con garantía de impunidad no son libres ni justas. La negativa de revisar los hechos, causas de nulidad y el fraude denunciado, es inadmisible.

Convivencias rotas, cristales rotos.

La noche de los cristales rotos fue violencia dura y cruda contra ciudadano inocentes, contra propiedades duramente adquiridas. Fue una agresión total a la dignidad humana, al decoro y a la seguridad personal de personas ajenas al conflicto. Nada justifica esa noche, menos la propaganda criminal de los Joseph Goebbels de aquel tiempo,  como tampoco el vandalismo que practican grupos extremistas en sociedades democráticas  como las que estamos apreciando en este y otros países del hemisferio.