BIDEN EN MANOS DE LOS SOCIALISTAS

En marzo de este año, el antiguo presidente Obama se reunió con el candidato socialista Bernie Sanders a fin de que abandonara la carrera por la nominación demócrata para las elecciones presidenciales y dejara el camino libre a Joe Biden.  A inicios de abril, efectivamente, Sanders renunció a continuar compitiendo con Biden, pero sólo a cambio de que se le entregara un extraordinario peso en la dirección del partido.  De esa manera, la supuesta derrota de Sanders se convirtió en una victoria y en el paso previo a la conquista del partido por el sector socialista. A día de hoy, Biden y Sanders ya han repartido los asientos de los comités que diseñarán la política del partido demócrata para los años posteriores a 2020. Los socialistas de Sanders tienen la intención nada oculta de imponer el adoctrinamiento de la sociedad desde la infancia, de generalizar una interpretación de la ley que permita violarla de forma sistemática, de abrir las fronteras masivamente a la inmigración hispana, de dividir la sociedad en líneas raciales para mantenerla dividida y más fácil de dominar y de crear clientelas electorales que les permitan perpetuarse en el poder. Todo ello al servicio de una agenda globalista encantada de acabar con la primera democracia de la Edad contemporánea. Todo ello gracias a la ceguera, la demagogia y la ignorancia de los actuales dirigentes del partido demócrata, un partido que necesita de manera urgente, por su bien y el de Estados Unidos, una reorientación en su línea tradicional e histórica de gallarda defensa del hombre corriente y  todo ello gracias a unos medios de comunicación que parecen no captar las consecuencias para ellos de un poder socialista. Hay mucho en juego en las próximas elecciones presidenciales. Si, efectivamente, el amable lector desea alcanzar ese resultado que no lo dude y vote a Joe Biden porque Biden, un personaje que aparenta tener muy disminuidas las facultades mentales, está ya en manos de los socialistas y no parece lamentarlo.