¿Coronavirus, arma biológica o cuento chino?

Para ser elegido director de la Organización Mundial de la Salud desde 2017, el microbiólogo Tedros Adhanom recibió todo el respaldo de China. La OMS tardó hasta el 30 de enero de 2020 en admitir que el coronavirus se contagia de persona a persona. Hoy sabemos gracias a un estudio de la Northeastern University, que el virus de Wuhan ya circulaba en las calles de New York a comienzos de febrero. El Presidente Trump confirmó a finales de abril  que su país ha sido atacado, y aseguró que están llevando adelante las investigaciones pertinentes. Y su administración ha reconocido que todas las instituciones científicas americanas que trabajan arduamente para encontrar un tratamiento y vacuna contra el coronavirus se encuentran hoy bajo ataque cibernético. Este voraz y enigmático síndrome respiratorio no estaría causando que en las hospitales se vivan episodios nunca antes vistos, en los que personas que entran por su cuenta caminando y hablando estén en cuestión de minutos conectadas a un respirador. Y que hasta ahora no sepamos qué otros efectos a largo plazo pueda tener. Una horrible pesadilla ha dejado de ser ciencia ficción.