Bolivia, de la transición a la democracia al continuismo dictatorial

En Bolivia cayó el dictador pero no la dictadura. El proceso de transición a la democracia iniciado con la renuncia de Evo Morales, no existe. La decisión de la presidenta interina Jeanine Añez de ser candidata en las elecciones que tenia la obligación de garantizar, la han llevado de dirigir la solución a ser parte central del problema. En lugar de transición a la democracia hay continuismo dictatorial. Ambiciones personales y disputas por el poder han liquidado la agenda nacional de transición a la democracia ganada por la resistencia civil que echó al dictador. La lucha de personas ha desplazado las ideas y la democracia sigue perdida. Hoy Bolivia tiene un gobierno de los que fueron opositores funcionales al dictador, que ignorando la oportunidad histórica optan por mantener el sistema dictatorial que de esta manera solo ha cambiado de manos pero no de esencia. La dictadura puede ganar la primera vuelta de las elecciones y mantenerse en el poder, los opositores funcionales están en el gobierno y hacen campaña para retenerlo, los jueces y fiscales son los mismos, los acusados y perseguidos por la dictadura siguen obligados a “demostrar su inocencia” en lugar de que se presuma. Se siguen violando los derechos humanos, no hay estado de derecho, no existe división ni independencia de poderes, no hay garantía de que las elecciones sean justas y limpias, el exilio testimonia la ausencia de libre organización política y viene mas crisis.