BOLIVIA CANNOT HAVE DEMOCRACY WITH DICTATORSHIP’S LAWS AND JUDGES

Interim President Jeanine Añez has given definitive proof that “in Bolivia, the dictator fell but not the dictatorship” with her decision to be a presidential candidate in the next elections. Evo Morales’ and his accomplices’ main crime to destroy democracy and the Republic of Bolivia, is the counterfeiting of a new legal system imposing a new constitution through which the President can be reelected continuously. We, Bolivians, are paying with blood, political persecution, imprisonment and exile the defense of democracy and the Republic of Bolivia since 2003 and with civil resistance to the imposition of the Plurinational State’s constitution with which they build the dictatorship. When the Interim President announces her presidential candidacy, she gives Bolivia and the whole world, definitive proof of the existence of the Castrochavist dictatorship in Bolivia. The transition from dictatorship to democracy cannot be accomplished with the dictatorship’s laws and judges.  The interim government, as part of its historic and political obligation to conduct FREE AND FAIR ELECTIONS should have pointed the way and advance as much as possible  in the replacement, the return to the previous legal system in existence prior to the disappearance of the rule of law because that is what constitutes the return to democracy.

Bolivia no puede tener democracia con las leyes y jueces de la dictadura

La Presidenta Interina Jeanine Añez ha dado la prueba definitiva de que “en Bolivia cayó el dictador pero no la dictadura” con su decisión de ser candidata a la presidencia de Bolivia en las próximas elecciones. El crimen central de Evo Morales y sus cómplices para destruir la democracia y República de Bolivia es la falsificación de un nuevo orden jurídico imponiendo una constitución en la que el presidente puede ser reelecto de manera continua. Los bolivianos estamos pagando con sangre, persecución, cárcel y exilio político la defensa de la democracia y la República de Bolivia desde 2003 y la resistencia a la imposición de la constitución del estado plurinacional con la que construyen la dictadura. Cuando la Presidenta Interina anuncia su candidatura presidencial, da a Bolivia y al mundo la muestra definitiva de la vigencia de la dictadura castrochavista en Bolivia. La transición de la dictadura a la democracia no puede hacerse con las leyes y los jueces de la dictadura. El gobierno interino, como parte de su obligación histórica y política de ELECCIONES LIBRES Y JUSTAS debieron señalar el camino y adelantar en lo posible la reposición, el retorno al orden jurídico previo a la desaparición del estado de derecho pues en eso consiste el retorno a la democracia.