The Potemkin Village of Economic Rights

In politics and economics, a Potemkin village means a hollow or false construct. Literally or figuratively, a construction created to deceive people into thinking that a situation is better than it really is. Historically, rights were viewed as the claims of individuals against the state. In more recent times, the notion of rights has ben expanded to include benefits demanded from the state such as welfare benefits, or medical care. Commendable as the idea may appear, economic rights, such as the right to housing, or to work, or to sustenance, are contrary to freedom because they necessitate government intervention. Notice that these new economic rights are not freedom from state interference. They are the opposite; these rights require state interference. They represent benefits that can only be bestowed by the state. “Economic rights are not claims of the individual against the state. They are claims on the state, demands for things to be granted by the state to the individual.  As such, they guarantee the individual’s dependence on the state for the necessities of life and thus are instruments for increasing state power over the individual.” History and reality show that, societies that treasure political rights are also the societies that offer the best economic and social possibilities for the citizenry. Sadly, some societies, or elements of society, have come to fancy political organizations that offer to give them their daily bread. They prefer polities that decree life’s purposes, rather than to face the burdens, responsibilities, and risks of a free life. These societies reject the freedom which leaves the goals of life up to the individual.  They deceive people into believing that their situation is better than it really is, in their Potemkin village.

Derechos económicos: una aldea Potemkin

En política y economía una aldea Potemkin significa una falsa construcción que se presenta para ocultar un desastroso estado real. Literal o figurativamente, es algo creado para engañar a las personas haciéndoles creer que una situación es mejor que lo que realmente es. Históricamente los derechos se veían como reclamaciones de individuos frente al Estado. Más recientemente, la noción de derechos se ha expandido para incluir beneficios demandados al Estado, como seguridad social y cuidados médicos. Por encomiable que parezca la idea, los derechos económicos, como el derecho a la vivienda, o al trabajo, o a alimentos, son contrarios a la libertad, porque requieren intervención gubernamental. “Los derechos económicos no son reclamaciones del individuo frente al Estado. Son reclamaciones al Estado, demandas por cosas a garantizar por el Estado al individuo. Como tales, garantizan la dependencia del individuo al Estado para las necesidades de la vida, y consiguientemente son instrumentos para garantizar el poder del Estado sobre el individuo”. La historia y la realidad enseñan que las sociedades que atesoran derechos políticos son también las sociedades que ofrecen las mejores posibilidades económicas y sociales para la ciudadanía. Lamentablemente, algunas sociedades, o elementos  sociales, embellecen a las organizaciones políticas que ofrecen asegurar el pan diario. Prefieren políticas que establecen objetivos de vida comunes, en vez de permitirnos enfrentar las pruebas, responsabilidades y riesgos de una vida libre. Esas sociedades rechazan la libertad que reconoce a cada individuo definir sus objetivos de vida. Engañan a las personas, haciéndoles creer que su situación es mejor que lo que realmente es, en su aldea Potemkin.

DEMOCRACIES MUST IDENTIFY CUBA AND VENEZUELA AS THE AGGRESSORS

With dictator Evo Morales’ fall in Bolivia, Castrochavism has been shrunken to hold power in Cuba, Venezuela and Nicaragua, plus benefit from Mexico’s subordination and that of the Fernandez/Kirchner from Argentina. In this 21st Century, there are TWO AMERICAS; the democratic one and the dictatorial other.  The axis of confrontation is between DEMOCRACY and DICTATORSHIP. The dictatorial America, led by Cuba and comprised by Venezuela and Nicaragua is in crisis, bankrupt, evident to be narco-states, with a permanent and growing risk of losing power due to the heroic internal resistance of the citizenry. In order to survive, Castrochavism -that is the dictatorial America- carries out a strategy that includes at least: 1. To increase internal repression. 2. To increase their accusations and attacks. 3. Forge alliances with those who it considers imperialism’s, or the right’s, common enemies. 4.-To unleash a violent regional offensive to destabilize and topple democratic governments. It is clear that the attacker-in-chief is Cuba with Venezuela’s usurper as its main operator, manipulating narcotics’ trafficking, the FARC, and criminal groups.  It is time to identify Cuba and Venezuela as the attackers.  

USA y UNA NUEVA INSTITUCIONALIDAD INTERNACIONAL

La verdad es que no es un tema menor: este entramado internacional es una poderosa alternativa global al liderazgo de USA, que sigue siendo el único país con la capacidad de abordarlo, y por la mejor de las razones: sus propios intereses nacionales. En otras palabras, no hay otro país con la capacidad de impulsar el desarrollo de instituciones políticas y económicas globales, pero adaptadas a la realidad del siglo XXI, con menores sesgos y sin una burocracia que se ha auto otorgado una función reñida con la democracia, y con una estructura global basada en Estados nacionales desde hace siglos. Lo anterior, sea quien sea el electo en las próximas elecciones presidenciales, y si el Congreso tiene mayoría demócrata o republicana. Es además una posibilidad para que Estados Unidos recupere algo perdido: una política exterior bipartidista. Es también una oportunidad para mejorar las relaciones con sus rivales en lo militar (Rusia) y en lo económico (China, también crecientemente en lo tecnológico), quienes probablemente apoyarán algo así. Es un tema altamente relevante, con la capacidad de marcar no solo la política de USA, sino sobre todo las características del mundo globalizado que corresponde a la época histórica que nos ha tocado vivir.