El caso boliviano y la renuncia de Evo Morales: por qué esto fue legítimo y no un golpe de Estado

Evo Morales fue candidato después de haber ignorado un plebiscito nacional que votó para no permitir que Morales se postule para un tercer mandato, o sea reelegido indefinidamente. El tribunal constitucional, formado por hombres de Morales, consideró nula la voluntad popular de no otorgar la reelección.Morales fue declarado ganador en primera vuelta, lo que fue ampliamente percibido como un alevoso y obvio engaño. Eso generó protestas masivas que denunciaron las elecciones como fraudulentas. La OEA instó a cambiar la Corte Electoral y pidió que se realicen nuevas elecciones. La sociedad civil boliviana se rehusó a caer en la trampa que el gobierno le estaba tendiendo y el domingo 10 de noviembre el comandante de las Fuerzas Armadas William Kaliman solicitó la renuncia del presidente a la vez que solicitaba a la población que se abstenga de actos de violencia, con el objetivo de restablecer el orden en el país. Es importante comprender las diferencias entre Bolivia y Venezuela. En Bolivia había una oposición bien organizada. Sin embargo, en Venezuela, cuando estallaron las protestas populares en Venezuela, los militares permanecieron del lado del gobierno represor, mientras que los militares bolivianos aprendieron de la experiencia venezolana al percatarse de que seguir apoyando a Morales sería muy costoso en términos de vidas humanas y que además podría llevar a una guerra civil. La cobardía y falta de principios del ejército venezolano extendió la agonía del pueblo venezolano. El ejército boliviano actuó de manera más responsable que el venezolano. En Bolivia, definitivamente no fue un golpe de estado. La situación boliviana es mas bien comparable a la deserción de figuras militares clave. Nuevas elecciones sin Morales podrían restaurar el gobierno constitucional y la libertad al pueblo boliviano. Los bolivianos tienen mucho lo que mirar hacia adelante.

EVO MORALES, THE DICTATOR DEFEATED BY THE BOLIVIAN NATION, SOLELY SUSTAINED BY CASTROCHAVIST INTERVENTION.

The flagrant electoral fraud and crimes committed by Evo Morales and his regime catalyzed the “Bolivian nation” that had endured for more than a decade. In the wake of almost three weeks of civil resistance, Evo Morales is now a dictator who has been defeated by the Bolivian nation and is solely sustained by the Castrochavist intervention. The concept and existence of the Bolivian nation, a mongrel or mestizo nation, diverse yet unique, is built upon and is sustained through “an alliance of classes” and not through a fight between classes. Through the Castrochavist inspired constitution “the fight between races” is introduced through the acknowledgement of the existence of 36 nations in Bolivia’s territory and with the elimination of the Republic and the establishment of a plurinational state. This has got to be the greatest crime committed by Evo Morales to destroy the “Bolivian nation” and cannot be taken as anything but treason to the homeland when he delivered Bolivia to foreign intervention and Transnational Organized Crime that, at that time, was presented as the Bolivarian Movement, or 21st Century Socialism, but that now is known as Castrochavism. Because there exists a Bolivian nation, the confrontation in Bolivia is between the regime and Bolivia’s people, it is between Evo Morales and Bolivians, between the Castrochavist transnational intervention and the defense of the homeland. This is also why the request for the dictator’s resignation is national. Only Castrochavism’s violent and criminal intervention sustains Evo Morales. Bottom line; the dictator is defeated, the enemy identified, and the Bolivian nation is unified and mobilized.