Quienes no tienen nada que decir y lo dicen muy mal

¿Debe una sociedad tolerante permitir a fascistas como Steve Bannon o socialistas como Alexandria Ocasio-Cortez el derecho a diseminar ideas? En la práctica actual de libertad de expresión hemos adoptado una doble moral. Las opiniones totalitarias derechistas (ejemplo, fascismo) no se toleran, pero las izquierdistas (ejemplo, comunismo) se permiten. Revisemos entonces, los hechos históricos de “democidio” por regímenes fascistas y comunistas. Democidio, o muerte provocada por el gobierno, es un término útil introducido por R J Rummel para definir “el asesinato intencional de una persona armada o desarmada por agentes gubernamentales actuando en su capacidad dictatorial y conforme a políticas gubernamentales u órdenes superiores”. En una sociedad liberal el Estado de Derecho debe proteger incluso creencias odiosas. Quizás la manera más consistente de manejar la paradoja de la intolerancia es no mostrar intolerancia ante opiniones que nos incomodan, que difieren de las nuestras, o incluso que nos enfurecen. Debemos ser intolerantes solamente cuando esas ideas constituyan un claro e inmediato peligro a nuestro orden político. Mientras tanto, podemos decidir evitar esos políticos, celebridades y columnistas que no tienen nada que decir y lo dicen muy mal.

Voto nulo en Bolivia: un llamado a la resistencia civil contra Evo Morales

El próximo 20 de octubre es día de elecciones presidenciales en Bolivia en el modelo de «dictadura electoralista». Con candidatos opositores funcionales que dividen una opción opositora real, que habilitan, legitiman y garantizan la criminal elección de Morales. Bolivia puede volver a decir NO, con resistencia civil por medio del voto nulo. Evo Morales es un «candidato usurpador» porque se «apodera de un derecho que legítimamente no le pertenece y lo hace con violencia, arrogándose una dignidad y posición que no le corresponde, usándola como si fuera propia». Por eso es urgente que los bolivianos y los defensores internacionales de la libertad, la democracia y los derechos humanos, hagamos que el mundo reconozca esta usurpación y actúe en consecuencia. La prueba y efectos de estos delitos están en cerca de dos millones de hectáreas premeditadamente quemadas en zonas protegidas y parques nacionales, para ampliar las áreas de coca ilegal/cocaína. Una crisis tan grave solo deja la posibilidad de que el pueblo ejerza «resistencia civil«. El momento en el que el aparato dictatorial tiene muy pocas posibilidades de éxito es el del día de la elección, el del acto del voto, aquel en el que cada ciudadano boliviano esta obligado a votar, es el mejor momento para derrotar a Evo Morales y su dictadura con resistencia civil. Como ni los partidos políticos, ni los candidatos llamados opositores han sido capaces de unirse, el pueblo puede el 20 de octubre VOTAR NULO como expresión de repudio y de resistencia civil, para obligar al usurpador a retirarse del poder político. Bolivia puede volver a decir NO a la dictadura VOTANDO NULO, deslegitimando a Morales y marcando el camino para recuperar la democracia y la República.