Las ideas de la libertad: el debate sigue

Gloria Álvarez ha vuelto a la carga. Ha escrito Cómo hablar con un conservador. Por una punta, los progres, los socialistas y (especialmente) los comunistas, se sintieron justamente aludidos e increparon a Gloria: “¿es que sólo la izquierda comete errores?” por la otra punta, la derecha conservadora también la atacó. Gloria es militantemente atea. Gloria es, por encima de todo, un espíritu libre. Las ideas de Gloria suelen provocar dos actitudes contradictorias. La mala, es que a todo eso suele oponerse el más rancio conservadurismo. La buena, es que el liberalismo ha ido paulatinamente derrotando las ideologías. Gloria es un espíritu libre porque tiene confianza en sí misma. Su ideología surge de su estructura sicológica y no al revés. Gloria no le teme a la vida.

Los cuadernos de Al Capone

El modus operandi contable de Al Capone sería el infortunio de las mafias del Socialismo SXXI, quienes están buscando retornar al poder y no cometer los mismos errores. Pero no hay crimen perfecto, y ni la ropa tendida, ni la obstrucción, ni el encubrimiento, ni la ausencia de voluntad política para encausar a los cabecillas han podido lograr que salgan a la luz las evidencias de que el esquema de esta organización para delinquir con nombre y registro de partido político estuvo siempre dirigido desde Carondelet.

La Justicia Revolucionaria

Los Tribunales Revolucionarios funcionaron en todos los municipios y provincias, fueron el instrumento idóneo que usó el castrismo para diseminar el terror en toda la sociedad. El miedo circuló por toda la nación cubana e hizo presa de la mayoría de sus ciudadanos. Todos aprendimos de que en el país no había justicia y que los tribunales acataban la instrucciones de sus soberanos.  Los que integraron los tribunales revolucionarios tienen una gran deuda con la nación cubana, ellos acataron la enseñanza de Ernesto Guevara. Todos son culpables de tanta vesania.