Las razones de Washington

La gente obedece por temor, no por amor, y mucho menos por razones ideológicas. En Cuba y en Venezuela, apenas existe un puñado de descerebrados que se crean las consignas marxistas-leninistas. El problema es cómo enfrentarse a ese peligro. Para conseguir esos objetivos, es importante alinear a todos los factores esenciales, y eso sólo lo puede hacer Estados Unidos si habla en serio cuando afirma que se “reserva todas las cartas”